La rehabilitación de las antiguas instalaciones del Pozo Lláscares supone un paso más en la recuperación del patrimonio industrial asturiano para ponerlo al servicio de un modelo económico más sostenible e inclusivo. El proyecto contempla la creación de un espacio destinado a la formación especializada en deconstrucción selectiva y reutilización de materiales, así como al desarrollo de actividades de investigación e innovación vinculadas a la economía circular.
Además de contribuir a reducir los residuos del sector de la construcción, Lláscares aspira a convertirse en un referente en la inserción sociolaboral de personas con mayores dificultades de acceso al empleo, demostrando cómo la economía social puede impulsar la regeneración territorial y generar un impacto positivo desde las Cuencas hacia el conjunto de Asturias.
Fuente: El Comercio, 2 de junio de 2026.
